Alcazaba

5 CURIOSIDADES SOBRE LA ALCAZABA DE MÁLAGA

Situada en las faldas del monte Gibralfaro, la Alcazaba de Málaga conquista a cuantos tienen la oportunidad de admirar esta espectacular fortificación perteneciente a la época musulmana. Fue construida en su mayor parte durante el siglo XI, y en la actualidad abre sus puertas para que puedas visitarla.

Además de descubrir una mezcla única de belleza e historia, te fascinarán las cinco curiosidades que descubrirás allí. ¡Te adelantamos cuáles son para que vayas abriendo boca!

 

1. Dispone de una barrera defensiva triple

La Alcazaba fue erigida con una finalidad defensiva. Los responsables de este proyecto arquitectónico eran conscientes de que debían crear una fortaleza que fuera verdaderamente inexpugnable. Nadie tenía que acceder a ella desde el exterior; era una cuestión crucial.

 

barrera

 

Por ello se aseguraron de que su barrera defensiva fuera superior a cualquier otra conocida. ¿Cómo lo consiguieron? Construyendo nada menos que tres recintos consecutivos, uno dentro de otro. Así, en el caso de que el enemigo lograra atravesar uno de ellos aún tendría que superar dos más. No era una tarea fácil.

Multiplicar el número de recintos existentes supuso la mejor decisión que se podía tomar entonces. Así pues, no es de extrañar que se considere a este edificio el provisto del mejor sistema defensivo de su época. Su estructura es única a nivel estratégico.

 

2. Cuenta con una vía de escape desde su interior

Si pese a la triple barrera defensiva de la que se dota los enemigos hubieran llegado a penetrar en la Alcazaba, sus habitantes habrían podido huir para no ser víctima de estos ni llegar a ser apresados. Sus constructores idearon, para ello, una vía de escape desde su interior.

Se trata de un espacio intermedio situado entre las distintas fortificaciones. Quienes lo crearon lo hicieron pensando, sobre todo, en la figura de su gobernante: ante una invasión que pusiera en peligro su vida, este tendría la posibilidad de escapar sin necesidad de atravesar la ciudad de Málaga. El pasadizo en cuestión le permitiría acceder a la denominada torre del Homenaje.

La existencia de este acceso era en aquel entonces, como puedes suponer, un secreto. Cuando se erigió Gibralfaro se tomó la decisión de tapiar su puerta, ya que su uso había dejado de tener sentido.

 

3. El pozo Airón, su mayor secreto

Quienes habitaban en el interior de la Alcazaba eran los únicos conocedores de este otro secreto, el más importante que guardaba. En su recinto inferior habían construido el que se conocía como el pozo Airón. Un elemento producto de la increíble ingeniería que habían desarrollado los andalusíes.

 

pozo

 

Aunaron esfuerzos para excavar en la roca del monte nada menos que hasta los 40 metros de profundidad, los necesarios para llegar a un manantial de agua natural que descubrieron bajo la fortaleza. ¿Te imaginas el ingente trabajo que debió suponer en aquel tiempo, en el que carecían de maquinaria pesada?

Este pozo se dotaba, al parecer, de una noria, ya que se ha conservado hasta nuestros días parte de su mecanismo de arranque. El fin del pozo Airón era autoabastecer de agua a la población que habitaba en el interior del recinto, sin necesidad de salir en su búsqueda y sin exponerse a posibles peligros en caso de asedio.

 

4. Su patio de armas fue antes un barrio

Esta es otra de las curiosidades más sorprendentes de esta construcción palaciega. Seguramente lo desconozcas, pero lo que se conoce hoy como su patio de armas tuvo otro uso anteriormente. Sí, aunque te resulte extraño, este espacio fue un barrio de la ciudad.

 

Alcazaba

 

De su existencia pasada queda el nombre con el que fue bautizada la plaza central. Se lo conocía como San Gabriel, y no se ha conservado resto alguno de su origen salvo unos vestigios arqueológicos que se corresponderían, al parecer, con un templo. Se trataría de la iglesia parroquial que fue dedicada a San Luis por los cristianos que vivieron en la zona, y que se erigió en el mismo lugar en el que antes existió una mezquita.

Si tienes la oportunidad de visitar la Alcazaba, te maravillará esta explanada convertida en un jardín hispano-musulmán. Es el lugar idóneo desde el que disfrutar de las vistas a la bahía malagueña.

 

5. Las mazmorras toman forma de embudo invertido

Aquellos que eran apresados pasaban a ocupar las mazmorras de las que disponía este recinto. La peculiaridad de estas residía en su forma: fueron proyectadas con la forma de un embudo invertido que se hundía en la tierra. Con este diseño se pretendía ahondar en el castigo que recibían los arrestados e impedir su huida.

Se situaban en la cara norte inferior, donde se han conservado dos de ellas. El hecho de que fueran subterráneas las convertía además en estancias húmedas, nada acogedoras para quienes cumplían condena encerrados en ellas.

Ahora que conoces algunas de las principales curiosidades de la Alcazaba de Málaga, reserva una visita para traspasar sus murallas y contemplar los rincones más sorprendentes. ¡Te enamorarán!

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Vialia

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